Bloque 5 · Educación
CASO 1: Profesores Gitanos
Os voy a contar la historia de un chico que creció en Madrid en los años 80. Era gitano,
de barrio, y desde pequeño le gustaban las matemáticas. No mucho más que otras cosas,
pero era su asignatura.
Un día, con unos 10 años, un profesor le dijo delante de la clase:
«Los gitanos no estudian». No lo dijo con maldad, o eso creía él.
Lo dijo como quien constata un hecho. Y este niño se quedó callado.
Pero no se quedó quieto. Siguió estudiando. Pasó la ESO, el bachillerato. Cuando nadie
de su entorno había llegado a ese punto, él siguió. Se convirtió en profesor de matemáticas.
Años después, cuando ya daba clases, decidió hacer algo más. Investigó la lengua de su
pueblo, el caló, y escribió el primer libro exhaustivo sobre ella. No porque le pagaran
por eso, sino porque creía que su cultura merecía ser nombrada y preservada.
Hoy trabaja con jóvenes con problemas legales, enseñándoles matemáticas. Dice que es
lo más difícil que ha hecho. Y también lo más importante.